Artículos editoriales

Fecha: 12/01/09

El Plan Económico no está Completo

Alejandro Gómez Tamez *

El pasado  7 de enero el Presidente Felipe Calderón anunció el Acuerdo Nacional en Favor de la Economía Familiar y el Empleo, el cual como ya se ha comentado ampliamente, contiene varios instrumentos positivos para hacer frente a la crisis financiera internacional, entre los que destacan la ampliación del programa de empleo temporal, el programa de preservación del empleo, el congelamiento del precio de las gasolinas en todo el país durante todo el año, entre otros tantos programas.

 

Sin embargo, el motivo de este análisis no es el destacar las virtudes de lo que se anunció sino lo que faltó en dicho plan, pero que aun estamos muy a tiempo de implementar, de manera que tengamos un nuevo eje de política de desarrollo económico nacional.

 

Debemos comenzar señalando que para una empresa el objetivo debe ser la maximización de los beneficios o utilidades. Para lograr esto, el negocio debe maximizar sus ventas y minimizar sus erogaciones. De esta manera, la empresa estará en condiciones de generar un crecimiento sostenido, de manera que las mismas ganancias del negocio le permitirán crecer y modernizarse al paso del tiempo.

 

Y esto mismo es lo que deben hacer los países: aumentar ventas y disminuir erogaciones. Es altamente preocupante que en  el Acuerdo presentado por Calderón no se hayan anunciado medidas tendientes a fortalecer el sector exportador o para ayudar a la planta productiva nacional que enfrenta la competencia internacional auspiciada por países que están apoyando decididamente a su sector exportador como lo es China.

 

¿Y por qué no se tomaron medidas en estos sentidos en el Acuerdo anunciado? Es difícil saberlo, pero probablemente se debe a la incapacidad de los funcionarios federales del ramo económico de entender el proceso de crecimiento económico sostenido de un país. Y es que esto es similar a una línea de producción de una fábrica: todos los elementos deben funcionar correctamente para alcanzar el objetivo de producción, si alguna falla, la línea completa es inservible. Lo mismo pasa con nuestro país, al haber excluido al sector externo en el Acuerdo se está dejando fuera a un pilar de la economía nacional que en otros momentos de dificultad económica ha hecho que la recuperación llegue más pronto (veamos tan sólo lo que sucedió en 1995).

 

Es cierto que a nivel internacional hay una caída del comercio, pero esto no significa que el gobierno federal deba abandonar los esfuerzos de apoyar al sector externo nacional. Al contrario, debe implementar apoyos como los que han establecido naciones como China para apuntalar nuestras exportaciones. Y también debería reconsiderar su errónea decisión de haber disminuido unilateralmente los aranceles a la importación de mercancías de naciones con las que no tenemos acuerdo comercial. En este sentido hay mucho que se puede hacer mediante estímulos fiscales a todas las empresas, independientemente de su tamaño, que generen exportaciones y ayuden a disminuir nuestro déficit en la balanza comercial.

 

Para darnos una idea más clara de la incidencia del saldo de la balanza comercial en el desempeño económico de un país analicemos los datos del saldo de la cuenta corriente de diversas naciones. Cabe señalar que la balanza comercial es parte de dicha cuenta corriente, junto con los flujos de remesas y los servicios factoriales. 

 

Así, tenemos que en el año 2007 (dato más reciente disponible) el país que registró el superávit por cuenta corriente en su balanza de pagos más alto fue China con $371 mil millones de dólares (mmdd), y le siguió Alemania ($254.5 mmdd), Japón ($210.5 mmdd), Arabia Saudita ($86.6 mddd), Rusia ($78.3 mmdd), Suiza ($72.3 mmdd), Noruega ($64.07 mmdd), Kuwait ($47.5 mmdd), Holanda ($47.3 mmdd) y Singapur ($46.3 mmdd).  Todos estos son países prosperos en este momento.

 

Por su parte, México registró un déficit de cuenta corriente de -5 mil 525 millones de dólares, monto similar al déficit de Lituania, Colombia o Ucrania.  Cabe señalar que los países que tienen los mayores déficits de cuenta corriente en su balanza de pagos son desarrollados: Estados Unidos (-731.2 mmdd), España (-$145.3 mmdd),  Reino Unido (-$119.2 mmdd), Australia (-$56.7 mmdd), Italia (-$51.0 mmdd) y Grecia (-$44.4 mmdd). Todas estas últimas son naciones desarrolladas.

 

Así pues, lo que estos datos nos indican es que aquellos países que tienen un superávit en la cuenta corriente de su balanza de pagos son naciones prosperas o en crecimiento, mientras que los países más desarrollados muestran grandes déficit producto de que son naciones que reciben una enorme cantidad de inversión extranjera, además de que colocan una enorme cantidad de deuda externa en los mercados internacionales.   Por su parte, las naciones como México que no tenemos un superávit en esta cuenta y que tampoco somos naciones desarrolladas, tenemos un déficit que nos exhibe como países mediocres. México es un país que con su déficit en la balanza comercial ayuda a otras naciones a crear empleos y sacrifica los empleos nacionales.

 

Pero también es justo y pertinente señalar que en el caso de Estados Unidos y España, el hecho de tener un déficit tan abultado en su cuenta corriente incide de manera negativa en su nivel de desempleo.

 

Así pues, el secreto está en el apoyo al sector exportador, ya que esto permite que los niveles de producción nacionales crezcan, lo que permite a las empresas explotar sus economías de escala y bajar costos de producción. Los menores costos de producción incentivan la demanda local, lo que se traduce en más producción y mayores ventas, creando un círculo virtuoso de producción - empleo. Queda claro que las exportaciones son el estímulo económico que el país necesita. 

 

Esto no lo señala su servidor exclusivamente. Éstas son políticas que han probado ser exitosas en otros países y así se consigna en la bibliografía del desarrollo económico. México debe aprender de las políticas económicas sobresalientes de aquellas naciones que han implementado un modelo de crecimiento económico sostenible.

 

Así como un tenista amateur copia las mejores técnicas de un profesional, nuestro país debería analizar qué es lo que están haciendo las naciones que ahora muestran los mejores niveles de desempeño económico,  y verán que gran parte de su éxito está en que dichas naciones apoyan decididamente su sector exportador y no subsidian las importaciones mediante la atracción de inversión en la cuenta de capital de la balanza de pagos.  Desde luego que las políticas que han funcionado en otras partes deben adaptarse a la realidad mexicana.

 

Desafortunadamente para nuestro país, nuestros funcionarios del gobierno federal ni copian las políticas exitosas de otras naciones, ni tampoco han estructurado un plan económico para este 2009 que brinde las bases para un crecimiento sostenible. Y lo que es peor, desde hace varios meses se pueden ver grandes diferendos entre la Secretaría de Hacienda y el Banco de México. El más reciente: cuando el Gobernador del Banxico, Guillermo Ortiz, salió a los medios a descalificar la declaración de Agustín Carstens diciendo que era optimista” el que el país logre  un crecimiento de 0 por ciento este año.

 

Es imposible que las cosas marchen bien y haya desarrollo nacional si en el gabinete presidencial no hay trabajo en equipo, ya que si no hay equipo no puede haber una correcta planeación, y los que estamos pagando los costos de esta situación somos el pueblo mexicano.

 

Es lamentable la imagen que ha venido lanzando Guillermo Ortiz en el sentido de que le preocupan más los intereses de los grandes grupos financieros nacionales e internacionales que los de México. Muestra de ello es la forma en que ha manipulado las tasas de interés en nuestro país (a tal grado que mientras la Fed presta dinero a una tasa máxima de 0.25 por ciento en EE.UU., el Banxico –a nombre de México- estableció una tasa referencial de 8.25 por ciento, lo cual implica 3 mil 200 por ciento más de rendimiento que en EE.UU.) para que los capitales continúen obteniendo jugosas ganancias de sus inversiones en México. Además de que no es descabellado suponer que la decisión del Banxico de intervenir en el mercado cambiario vendiendo dólares de la reserva internacional también busca proteger a los inversionistas extranjeros que desean salir de México para que así sus pérdidas cambiarias sean menores.      

 

Y un comentario final, hay que estar atentos de que la SHCP y el Banxico no se estén “curando en salud” hablando de la crisis económica en México como si fuera algo inevitable porque hay crisis financiera a nivel mundial. Claro que es muy fácil echarle la culpa de nuestros males al resto del mundo y no preguntarnos que estamos haciendo como nación para evitar padecer los problemas que estamos viviendo. El gran problema de México en este momento es que no se hace gran cosa para evitar la recesión y no se ve un equipo que esté trabajando unido en materia de incentivos fiscales a la exportación, combate al contrabando, y demás acciones que fortalecerían la planta productiva nacional.  

 

Así, cabe preguntarse una vez más: ¿Por qué no se incluyeron los apoyos al sector exportador en el Acuerdo que presentó la semana pasada el Presidente Calderón? La respuesta queda en el aire, pero lo que si es verdad es que aun estamos muy a tiempo de poder implementar políticas exitosas que le den a este país una mayor plataforma de crecimiento para este año y los venideros.  

* Director General GAEAP

alejandro@gaeap.com

 

 

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