Artículos editoriales

Fecha: 23/01/09

Acertado haber bajado tasas de interés

Alejandro Gómez Tamez *

La decisión que el Banxico tomó el pasado viernes 17 de enero fue acertada: reducir su tasa de interés referencial de 8.25 por ciento a 7.75 por ciento, ya que con ésta decisión se da un respiro a la economía nacional que estimulará el crecimiento económico (o en todo caso hará que la recesión sea un poco menos fuerte en nuestro país).

 

Debemos entender que en la medida en que bajan las tasas de interés se incentiva el consumo y la inversión productiva, lo que a su vez estimula la demanda agregada y el crecimiento económico. En la medida en que hay mayor crecimiento económico se conservan los empleos y la situación se vuelve más llevadera.

 

En múltiples ocasiones he criticado la política monetaria restrictiva por parte del Banco de México, la cual nos llevó a tener un “super peso” de ficción el año pasado, alcanzando paridades por debajo de los $10 pesos por dólar en el mes de agosto. Ahora quiero reconocer la valiente decisión del Banxico de poner de su parte para que la economía nacional se fortalezca con tasas de interés más competitivas.

 

Es claro que hay y habrá voces que critiquen severamente al Banxico por su decisión de bajar las tasas de interés, pero podemos preguntarnos ¿quiénes son aquellos que critican al Banxico por bajar las tasas de interés? Pues son los mismos que en su momento le aplaudieron por haber subido las tasas cuando el resto del mundo las bajaba.  ¿Quiénes son ellos? Pues los banqueros y gente relacionada al medio financiero que tiene un interés preponderante en que las tasas sean elevadas por convenirle a los intereses de su negocio.

 

Durante esta semana hubo declaraciones por parte de diversos representantes bancarios y financieros que calificaron la decisión del Banxico de “una puesta arriesgada para la economía”, ya que esto puede provocar inflación y bajo crecimiento para la economía en los próximos cuatro años.  Es evidente que estas personas hablan en función del negocio que representan y sin duda les duele que ahora las tasas que cobrarán por sus créditos a tasa variable van a disminuir.

 

Llama mucho la atención que estos representantes de los banqueros no entiendan que el proceso económico es al revés y que digan que bajas tasas de interés generan tasas de crecimiento más bajas, siendo que la teoría económica ha sostenido por casi ocho décadas que elevadas tasas de interés inhiben la inversión productiva y por lo tanto el crecimiento.

 

Sin duda estos representantes de los bancos señalarán que su temor es que con las tasas de interés más bajas, México atraerá menores flujos internacionales de capitales, lo que a su vez presionará el tipo de cambio y que esto eventualmente nos afectará provocando una mayor depreciación del peso. Pero al argumentar esto nuevamente demuestran su gran ignorancia, ya que desconocen (o pretender hacerse los que no saben) que en estos momentos la crisis de liquidez a nivel internacional hace que los flujos de capital sean insensibles en buena medida al nivel de las tasas de interés que ofrecen las economías emergentes.

 

Para todos fines prácticos, no importa si México establece sus tasas de interés en 10 por ciento o 7 por ciento, los dólares no regresarán al país sino hasta que se restablezca la confianza en el sistema financiero a nivel internacional. Esto es cierto, ya que el día en que bajaron las tasas de interés en México no hubo salida masiva de capitales, y más bien estos últimos días hemos presenciado una situación similar a la que hemos vivido desde octubre de 2008.

 

Y suponiendo sin conceder, que efectivamente las menores tasas de interés provoquen una salida de divisas que genere que el tipo de cambio se vaya para arriba (una depreciación del peso), pues eso sería positivo para la economía real, ya que se fortalecería al sector exportador y se inhibirían las importaciones. Todo esto ayudaría a que el déficit en la balanza comercial sea menor, lo que también repercute positivamente en el empleo. 

 

Así pues, es importante evitar que estos grupos que solamente ven por sus intereses y por sus grandes utilidades, no contaminen y presionen al Banco de México para que eleve sus tasas de interés una vez más. El Banxico tomó la decisión correcta y se le debe apoyar para que comience una nueva etapa de flexibilidad en la política monetaria que haga la situación económica y financiera más llevadera en beneficio de empresas y hogares mexicanos.

 

En este sentido, cabe destacar que el dato de la inflación en la primera quincena de enero de 2009 fue de 0.15 por ciento, nivel considerablemente más bajo al registrado en la misma quincena de 2008, por lo que podemos confirmar que es acertado bajar las tasas, dado que la inflación está cediendo.

 

Por otra parte, quiero rescatar un par de declaraciones que aparecieron en la prensa nacional, para ejemplificar el enojo del sector financiero ante la decisión del Banxico de bajar su tasa de interés yel tipo de presiones que el instituto central está teniendo:

 

Primero, el día 19, en un comentario sobre la política monetaria, el grupo financiero Scotiabank aseguró que el momento en que se toma la decisión parece “inadecuado”, ya que la inflación conocida hasta el momento es la más elevada de los pasados ocho años y es más del doble de la meta oficial” (hasta aquí el comunicado).  Quisiera comentar que llama poderosamente la atención que los analistas de este banco expongan verdades a medias: ¿Por qué no dicen que la tasa de inflación es de 6.5 por ciento, pero que de cualquier manera la TIIE se ha ubicado casi dos puntos porcentuales por encima? ¿Por qué no dicen que no obstante la baja en la tasa de interés en México a 7.75 por ciento, de cualquier manera tenemos una tasa referencial 3 mil por ciento más alta que la de Estados Unidos (0.25 por ciento en EE.UU. versus 7.75 por ciento en México)? Es evidente que sus argumentos se desmoronan ante el mínimo análisis.

 

Segundo, también el día 19 se publicó que el presidente de un grupo de consultoría en México dijo que la reducción de la tasa de interés interbancaria pone en evidencia que el Banco de México “cumplió el caprichito de los mercados y cubrió la torpeza de la política económica del gobierno federal” porque los únicos beneficiados con el abaratamiento del dinero y de la supuesta facilitación del crédito que generará serán los grandes corporativos” (hasta aquí la cita). Bueno, pues parece que este señor prefiere ver a los banqueros extranjeros seguirse enriqueciendo con  elevadísimos intereses en México, y que al señor le molesta que los corporativos mexicanos obtengan un respiro en cuanto a sus pasivos. Es lamentable que se piense que el pedir menores tasas de interés es un “caprichito” de los empresarios.

 

Quisiera finalizar señalando que seguramente seguirán los ataques en contra de la decisión del Banxico de haber bajado tasas de interés y que se le presionará para que las suba nuevamente, pero ahora es cuando debemos apoyar a esta institución. Es muy positivo que el Banxico ahora vea por los intereses de la nación y que deje de trabajar a favor de los banqueros extranjeros que sangran a las empresas y a los hogares provocando menor crecimiento económico y pérdida de empleos.

 

Director general GAEAP*

alejandro@gaeap.com

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